Componentes y estructura básica de un ordenador

Una tablet, un móvil, un portátil, un PC de sobremesa, un mini ordenador, una centralita de un coche, de una lavadora… muchos electrodomésticos, juguetes electrónicos y multitud de cosas que nos rodean incorporan hoy en día una “máquina de computar”, o sea un ordenador o computadora, y todas ellas tienen una estructura y unos componentes mínimos que necesitan para funcionar. Así que entendiendo las partes de cualquiera de ellas, entenderemos las del resto de dispositivos.

Comenzamos comentando que tenemos 6 puntos o elementos clave: una placa base o placa madre, un procesador, memoria principal o RAM, memoria secundaria o ROM, periféricos y sistema operativo.

Vamos a ver cada uno de ellos muy por encima de forma sencilla.

1. Placa base o placa madre (motherboard)

Podemos decir que es el “cuerpo” sobre el que conectamos todo lo demás. Es una placa con circuitos electrónicos donde se conecta la memoria principal, el procesador… y dispone de conexiones para otros periféricos, puertos USB y de otros tipos (como de video, audio, para cables de red, etc.).

La importancia de la placa es básica ya que interconecta a todos estos elementos.

2. Procesador o CPU

Es el cerebro. Es el chip que da potencia a la máquina para procesar datos y programas. Hay multitudes de procesadores, en cuanto a tamaño, potencia, la forma en la que se procesan las instrucciones, la energía que consumen…

Evidentemente los más pequeños y que menos energía consumen suelen tener menos potencia, son más baratos y están orientados a móviles, tablets, o mini ordenadores.

Los más grandes y potentes tendrán un consumo eléctrico mayor y se destinan para ordenadores de sobremesa o grandes servidores, y la temperatura que alcanzan en funcionamiento es tal que hay que refrigerarlos (con ventiladores, disipadores metálicos de calor, circuitos hidráulicos…).

Hoy en día los procesadores son muy completos y abarcan muchas funciones. Incluso se ha llegado a grados de sotisficación y miniaturización tales, que en un mismo chip se incorporan o caben varios núcleos, que es como decir que en un mismo procesador (ese chip rectangular de color gris oscuro) pueden haber 2, 4 u 8 procesadores trabajando en paralelo procesando la información. Por lo que tienen más capacidad de proceso, sobretodo para ejecutar diversas aplicaciones y tareas a la vez.

3. Memoria principal (RAM)

El sistema operativo y los programas necesitan estar alojados en memoria para poder ser ejecutados por el procesador, esta memoria debe ser rápida por estar en contínua comunicación con el procesador. Es por ello que la memoria RAM es más cara que la memoria secundaria (discos duros, por ejemplo), y tiene la particularidad de que es volátil, es decir, que si se corta o interrumpe el suministro eléctrico (apagamos la máquina) su contenido se pierde.

En los tiempos actuales (año 2017), la capacidad de la memoria se mide en Gigabytes (GB). Para hacernos una idea un móvil básico, tablet o mini PC suele tener 1 o 2 GB de memoria RAM, y un ordenador de sobremesa de gama media unos 8GB.

4. Memoria secundaria (ROM)

A diferencia de la RAM esta memoria no es volátil, los datos permanecen, y no suele ser tan rápida. Por lo tanto es más barata y pueden alcanzarse tamaños mucho mayores.

Es donde se almacena el sistema operativo, los programas y aplicaciones que instalamos, así como los ficheros y datos que consevamos en la máquina.

Cuando iniciamos un programa, lo que se hace es cargarlo de la memoria ROM a la memoria principal (RAM) para que el procesador pueda ejecutarlo.

Los discos duros tradicionales (mecánicos) con los que suelen venir equipados los ordenadores de gama media en la actualidad, suelen tener una capacidad de unos 2TB (es decir unos 2000 GB). Aunque ya está popularizado el uso de discos más rápidos (SSD) pero con menor capacidad, en torno a los 120GB o 240GB, que se usan exclusivamente para instalar el sistema operativo y acelerar la respuesta del ordenador.

Los móviles y tablets actuales suelen tener una memoria ROM de 32, 64 o 128GB, los de gama más alta.

5. Periféricos

Es el teclado, el ratón, el monitor, los altavoces, la impresora… cualquier cosa ajena a la máquina en sí que nos permite interactuar con ella o saber lo que está pasando en ella.

Los periféricos se conectan mediante puertos USB u otras conexiones específicas, según el caso.

6. Sistema operativo

Por último el sistema operativo, que podríamos definir como el programa base que dota de “inteligencia” a todos compontentes físicos (que por sí mismos no hacen nada), que controla los procesos básicos y permite el funcionamiento de otras aplicaciones que actúan sobre este sistema operativo. Es el nexo de unión o de comunicación entre aplicaciones específicas (por ejemplo una suite ofimática, un programa de edición de videos, etc.) y los componentes físicos. Por ello las aplicaciones se desarrollan para un sistema operativo concreto, como Windows, Android, Linux, iOS… y no suelen ser compatibles entre sí.

 

Como curiosidad, señalar que a este esquema se le conoce como máquina o arquitectura de Von Neumann. Este señor fue un matemático húngaro que ideó esta estructura para una máquina de computar… en el año 1945!

Ahora cuando te digan que un móvil o una tablet por ejemplo, tiene tanto de memoria RAM, tanto de ROM, y un procesador determinado de 4 núcleos… ya tendrás cierta idea de a que se refiere.

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